Publicación de vacante

La publicación de vacante es el aviso público de un puesto abierto, escrito para candidatos y no para uso interno, y cada vez más atado a reglas de transparencia salarial.

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Publicación de vacante

Una publicación de vacante es el aviso público de un puesto abierto: la versión del trabajo que los candidatos realmente leen, en tu sitio de carreras, en un portal de empleo o en una red profesional. No es el mismo documento que la descripción del puesto, que es un artefacto interno para nivelación, compensación y evaluación, y que publicado sin cambios casi siempre funciona mal como aviso.

Esa confusión está en la raíz de casi todos los avisos flojos. La descripción del puesto responde de qué es responsable el rol. El aviso tiene que responder otra cosa: por qué una persona concreta, que hoy tiene trabajo, dedicaría veinte minutos a postularse.

Qué tiene que tener

  • Un título que la gente busque. Títulos internos como Growth Ninja o Especialista II no traen tráfico, porque nadie los escribe en un buscador.
  • La compensación. En varios países ya es obligación legal y no una elección; más abajo el detalle.
  • Ubicación y modalidad, con precisión. Remoto, híbrido con un número concreto de días en oficina, o presencial. El híbrido sin número es la fuente más común de entrevistas desperdiciadas.
  • Qué va a hacer esa persona. Tres a cinco resultados concretos para el primer año rinden más que doce responsabilidades copiadas de la descripción del puesto.
  • Requisitos separados en excluyentes y deseables. Una lista larga y sin separar descarta a gente que habría funcionado, y pega más fuerte en quienes leen los requisitos de forma literal.
  • El proceso. Cuántas etapas, qué pasa en cada una y cuánto dura aproximadamente. No cuesta nada y sube de forma medible las postulaciones completadas.

Lo que no corresponde: la frase ambiente dinámico, un párrafo sobre el año de fundación antes de cualquier cosa sobre el trabajo, y una lista de requisitos que describe a la persona que acaba de irse en lugar de la que necesitas ahora.

La transparencia salarial ya es tema legal

En Europa las reglas se movieron rápido. La directiva de la UE sobre transparencia retributiva debe estar transpuesta por los estados miembros antes del 7 de junio de 2026, y Polonia fue primera: desde el 24 de diciembre de 2025 el empleador tiene que informarle al candidato el salario inicial o el rango del puesto, sea en el propio aviso o antes de la entrevista, con criterios objetivos y neutrales en cuanto al género. La misma reforma exige títulos y textos neutrales y prohíbe preguntar cuánto ganaba la persona antes, aunque sí se puede preguntar por sus expectativas.

Esto importa aunque contrates desde América Latina, por dos motivos. Si abres una posición en la UE, la obligación sigue al puesto y no a la casa matriz, así que tus plantillas de aviso y los guiones de tus recruiters necesitan revisión. Y en los mercados donde publicar el rango todavía es voluntario, la práctica igual se está volviendo estándar: los avisos con rango reciben más respuestas y filtran antes las expectativas incompatibles. En ambos casos, el trabajo real empieza puertas adentro, porque un rango que no estás dispuesto a mostrarle a tu propio equipo es un problema de estructura salarial y no de redacción. La base para eso es el benchmarking salarial.

Cómo lograr que lo encuentren

Un aviso que nadie ve es un documento, no publicidad. El título concentra casi todo el peso de búsqueda, así que tiene que coincidir con lo que buscan los candidatos y no con lo que dice el organigrama. Los agregadores y Google for Jobs leen datos estructurados de la página, con lo cual un aviso publicado por un sistema que emite el marcado correcto se indexa y un PDF o una imagen no. Después el multiplicador es la distribución: el mismo texto en tu sitio de carreras, en los portales que pesan localmente y en manos de los empleados que pueden compartirlo.

Lo que hay que medir no son las vistas. Es la conversión de vista a postulación y de postulación a candidato que pasa el screening. Un aviso con mucho tráfico y sin postulantes calificados suele ser un problema de título o de requisitos; uno con poco tráfico y buena tasa de aprobación es un problema de distribución. Son arreglos distintos y los números te dicen cuál te toca.

Dónde fallan en silencio

La inflación de requisitos es la más grande: diez años de experiencia para un puesto intermedio, o un título universitario que en la práctica nadie va a exigir. La segunda es el lenguaje con carga de género, casi siempre involuntario. La tercera es el aviso que nunca se cierra: el puesto se cubrió en marzo y en agosto siguen llegando postulaciones, erosionando en silencio la marca empleadora de una empresa que no contesta. Y la cuarta es el formulario que hay detrás: cada campo extra cuesta postulaciones completadas, y pedirle a alguien que reescriba el CV que recién adjuntó cuesta todavía más.

Publicación de vacantes en PeopleForce

Una vacante en PeopleRecruit contiene el texto del aviso y también su propio formulario: los campos que ven los candidatos en el sitio de carreras se configuran vacante por vacante, así que un rol senior puede pedir carta de presentación y uno de alto volumen solo nombre, correo y CV. El sitio de carreras puede correr en tu propio dominio, y el consentimiento GDPR se recolecta en ese mismo formulario donde está activado. Publicar es una decisión deliberada y no automática, así que un puesto puede existir en el sistema sin estar visible en ningún lado.

La distribución corre por campañas de multiposting, donde cada portal es un canal con sus propios ajustes y su propio estado de publicación. Cada canal tiene una duración, treinta días por defecto, que es justamente el mecanismo que corta el aviso eterno del que hablamos arriba, y una publicación fallida o sin autorización se ve como tal en lugar de simplemente faltar. Las postulaciones de todos los canales caen en el mismo pipeline con su fuente asociada, así que los números por aviso están disponibles sin que nadie los arme a mano.

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